Equipo editorial de Jober · Publicado
Ford pone sobre la mesa una subida salarial de hasta el 20% en Almussafes
Después de varios años marcados por ajustes, incertidumbre y dudas sobre el futuro de la planta de Almussafes, Ford ha presentado una propuesta que cambia por completo el tono de la conversación.
La compañía ha planteado a la plantilla un acuerdo salarial hasta 2030 que contempla incrementos acumulados de entre el 10,5% y el 20%, además de mejoras en la gratificación anual y un sistema de revisión ligado a la inflación.
No es todavía un acuerdo cerrado, pero sí una señal importante para una fábrica que durante mucho tiempo ha estado más asociada a recortes y pérdida de carga de trabajo que a mejoras salariales.
Subidas vinculadas al IPC
La propuesta abarca el periodo entre 2027 y 2030.
Para el primer año, Ford plantea una subida equivalente al IPC real más 1,5 puntos, con un mínimo del 3% y un máximo del 5%. Para los tres años siguientes, el incremento sería el IPC más un punto, también con límites establecidos.
Dependiendo de la evolución de los precios, el aumento acumulado durante todo el periodo podría situarse entre el 10,5% y el 20%.
La empresa también propone elevar la gratificación anual desde los actuales 690 euros hasta 1.000 euros.
Más estabilidad después de años complicados
La oferta llega en un momento muy distinto al que vivía Almussafes hace apenas unos años.
La planta ha sufrido una fuerte caída de producción y actualmente fabrica únicamente el Ford Kuga. Su capacidad ronda los 500.000 vehículos al año, pero la producción actual está muy por debajo de esa cifra.
La situación empezó a cambiar este verano con el acuerdo estratégico entre Ford y el fabricante chino Geely. Ambas compañías prevén producir cinco nuevos modelos híbridos y eléctricos en Valencia a partir de 2028.
La alianza abre una nueva etapa para una fábrica que necesitaba carga de trabajo para asegurar su futuro a medio plazo.
El salario no es el único elemento de la negociación
El acuerdo que se está negociando también incluye medidas de flexibilidad laboral.
Ford quiere mantener capacidad para adaptar determinados días de producción a las necesidades de la planta y mover parte de esa actividad entre ejercicios. Para la empresa, esa flexibilidad es una de las condiciones necesarias para competir por nuevos modelos y mantener la producción en Valencia.
Para los trabajadores, en cambio, la clave estará en que esa flexibilidad vaya acompañada de estabilidad, recuperación salarial y garantías suficientes durante los próximos años.
Una fábrica que vuelve a mirar a largo plazo
La plantilla de Almussafes ronda actualmente los 4.200 trabajadores. Con la llegada de los nuevos modelos, tanto Ford como Geely ya han reconocido que la fábrica necesitará aumentar su capacidad y su personal.
Eso hace que la negociación salarial tenga una lectura más amplia. No se trata únicamente de cuánto cobrará la plantilla el próximo año, sino de qué condiciones acompañarán la nueva etapa industrial de la planta.
Después de años en los que gran parte de las noticias procedentes de Almussafes hablaban de ajustes, expedientes temporales y menor producción, la conversación empieza a girar hacia otro terreno: nuevos modelos, más actividad y mejores condiciones para quienes ya trabajan allí.
El acuerdo todavía tendrá que avanzar en la mesa de negociación. Pero que el debate haya pasado de cómo reducir actividad a cómo repartir las mejoras de una nueva etapa ya supone un cambio importante.



